Origami, plegant papers.
Miro enrere i recupero enllaços que fa temps que no visito.
Avui, per exemple, he recuperat la Mirada Oblicua de la Berna Wang.
Hay días
que tengo la mesa llena de papeles
y la cabeza de pájaros.
Miro enrere i recupero enllaços que fa temps que no visito.
Avui, per exemple, he recuperat la Mirada Oblicua de la Berna Wang.
Hay días
que tengo la mesa llena de papeles
y la cabeza de pájaros.
Así visto, el problema de la literatura no sería tanto la merma constante de “buenos lectores” (¿veinticinco mil?, ¿cinco mil?, ¿quinientos?, ¿diez? ¿Cuántos hacen falta para sostener el buen nivel de una literatura?) como el incremento indiscriminado de los mismos, la constitución de una desorbitada “masa de lectores” que revienta, por razón de su número y de su consistencia tan heterogénea, cualquier atisbo de “comunidad lectora” en la que poder confiar y con la que establecer un mínimo nivel de interlocución.
Lectores de poco fiar, Ignacio Echevarría a El Mercurio.
Ara resulta que el problema és que es llegeix massa!