Remixing Cities

Cities innovate when people mix and mingle, an share and combine ideas from different vantage points and traditions. That mixing takes place on and in shared infrastructures and spaces that bring people together from parks and markets to festivals and debating chambers, churches and universities. (…)

Without shared values and meeting places, cities can fray into diconnected and distrusting communties.(…)

Effective cities innovations are shared platforms that serve a multitude of ends.(…)

Remixing Cities: Strategy for the City 2.0. Charles Leadbeater for CEOS for Cities

Interessant document sobre com incorporar les lliçons apreses amb el sorgiment de la web 2.0 al desenvolupament urbà per tal de fer les ciutats més participatives i fomentar la innovació.

Anella Cultural

-¿Cuando ha venido Pianowsky?
-No ha venido...
-En ese caso, ¿cuándo vendrá?
-No vendrá...
-Pero si no viene, ¿cuándo ofrecerá su concierto?
-Lo está haciendo ahora.
-¿Aquí?
-¡Sí, aquí, en Amiens, al mismo tiempo que en Londres, Viena, Roma, San Petersburgo y Pekín!... ¡Lea el cartel! ¿No ve que se trata de un concierto eléctrico?
-¡Leí el anuncio!...

En efecto, en ese mismo instante, aquel célebre devorador de teclas, Pianowski tocaba en París, en la sala Hertz; pero gracias a un sistema de hilos eléctricos, su instrumento estaba conectado con otros pianos en Londres, Viena, Roma, San Petersburgo y Pequín. De esa forma, cuando tocaba una nota, ésta resonaba simultáneamente en todos aquellos lejanos pianos, cuyas cuerdas resultaban golpeadas por una corriente voltaica.

Jules Verne (1875). Una ciudad ideal.

A la Fundació I2cat algú llegia Verne.

Facebook Cocktail Bar

“El lanzamiento de un nuevo sitio web de redes sociales es como la inauguración de un bar en un barrio de la ciudad” que precisamente por ser el más reciente, por tener un nombre nuevo, por haber sido remodelado o relanzado con un nuevo formato, logrará atraer una enorme circulación de gente “antes de caer indefectiblemente en el olvido, con la resaca del día siguiente”, pasando su magnetismo al “próximo más reciente”, en una interminable carrera de postas en busca del lugar en donde “todos los que son alguien tienen que estar”.

Zygmunt Bauman. Vida de consumo

Ahir gairebé tots els que em felicitaven l’aniversari es prenien una copa a la barra del Facebook.

Apunts d'actualitat

En Subal fa la millor dissecció sobre aquest incident de cooperació internacional que ocupa totes les portades, tertúlies radionfòniques i gags humorístics.

Els del Català emprenyat ja tenen, a aquesta hora, més de 18.000 adhesions al manifest (per cert, algú dels adherits deu saber com donar un cop de mà i paginar alfabèticament la pàgina i esborrar els que es colen, repetits o adherits per la força d’algún graciós).

Els de la gestió cultural anirem de corcoll aquest novembre, a part d’un congrés a Madrid aquesta setmana, la setmana vinent sembla que s’acabi el món i coincideixen en el temps (en l’espai no, però pràcticament) diverses convocatòries de la APGC, del CCCB i del Departament de Cultura.

Les indústries culturals

Así que ahora, amigo librero, supongo que estamos en la fase en la que me toca aguantar tus explicaciones poniéndome de tonto del culo para arriba cuando me dices que los libros solo molan en papel, que la gente que entiende, que colecciona y que no está en la parra jamás dejará de leer volúmenes impresos. Que lo tuyo no es como lo de las tiendas de discos o de los videoclubes, que el mundo del libro es otro rollo.

Emilio Bueso a Otras formas de difusión a pròposit dels canvis de suport i el futur del llibre

Via Libro de Notas.

Comunitat lectora?

Así visto, el problema de la literatura no sería tanto la merma constante de “buenos lectores” (¿veinticinco mil?, ¿cinco mil?, ¿quinientos?, ¿diez? ¿Cuántos hacen falta para sostener el buen nivel de una literatura?) como el incremento indiscriminado de los mismos, la constitución de una desorbitada “masa de lectores” que revienta, por razón de su número y de su consistencia tan heterogénea, cualquier atisbo de “comunidad lectora” en la que poder confiar y con la que establecer un mínimo nivel de interlocución.

Lectores de poco fiar, Ignacio Echevarría a El Mercurio.

Ara resulta que el problema és que es llegeix massa!

Què és cultura?

Un vídeo per pensar de Trànsit Projectes.

Flâneurs a la catosfera

(…)La ciutat ha canviat; ja no és el que era. Jo també he canviat; ja no sóc el que era. No em sap greu. Les ciutats canvien, malgrat tot. Tot canvia. Tots canviem. Malament, si no. I tot continua igual. La ciutat és ara un batibull de gent diversa; però ja ho era, un batibull de gent diversa, i sempre ho serà. El canvi; la ciutat dels canvis.(…)

La ciutat a l’Efecte Jauss.

Un bon flâneur l’Emgiro!

Despistant

procrastination

Una tira còmica de Dave Walker. Via Swissmiss i Chris Glass.

Per aplicar-se

10 tips to beat blogger’s block.

You’ve been there. You sit down, ready to write the next killer blog post, only to have your mind go totally blank. Then, your brain clutters up with fluffy thoughts of melted chocolate, lust-inducing iPhones, and unicorns. (Or is that just me?)

Even if you don’t blog, you know the agony and frustration of losing the words you want to write.

Here are my favorite tips for eliminating writer’s block:

  • 1. Lower your standards Blogs aren’t novels, so don’t start a post by worrying about being perfect, insightful, original, or even grammatically correct. Take Anne Lamont’s advice: begin with a “shitty first draft.” Let yourself write a big stinking pile of poo. Good writing, like good design, is a process of iteration and editing.
  • 2. Start with a headline Do you feel pressure to write a full-length piece? Don’t. Instead, brainstorm headlines for articles you would like to read yourself. It could be as crazy as “How to Get Great Hair Like Sanjaya” or as controversial as “Why Design Education Sucks Today.” Even if you don’t end up writing the article, you’ll create an arsenal of ideas to inspire you when you’re stuck. To get started, check out Brian Clark’s excellent series on writing magnetic headlines.
  • 3. End with a deadline Never start a post without a deadline. I really believe in Parkinson’s rule: work expands to fill the amount of time available. If you don’t have a deadline, you’ll never finish.
  • 4. Eliminate distractions Use clever writing tools such as Writeroom (Mac) and Dark Room (Windows) to eliminate all distractions on your computer. You’ll see nothing but words on a screen, not even an oppressive clock. Outside the computer, find a quiet room, silence your mobile phone, lock out the pets, and turn off your TV.
  • 5. Write at dawn, not at dusk Even if it’s just a hobby, don’t blog before bed and after a long day’s work. Take a cue from Leo Babauta of Zen Habits and 15-year old blogging phenom Glenn Wolsey. Both schedule a time to write in the wee mornings. It’s quieter, your mind is fresher, and you avoid making excuses like “I’ve had a long day, I’m just too tired to write.”
  • 6. Take a break Who says you have to blog non-stop or even every day? Hit the gym, go to the movies, take a vacation, and spend time with your loved ones. After all, doing real meaningful things is what inspired you to blog in the first place. If you don’t blog today, the world doesn’t end.
  • 7. Automatically spawn ideas with HitTail HitTail analyzes the words on your blog and makes suggestions for related topics you can write about. It’s free and a great source for getting relevant inspiration based on your past writing. If used wisely, it’ll even help boost your site’s traffic.
  • 8. Get a little help from your friends Blogging doesn’t have to be a solitary journey. Run headlines or ideas by your friends, and ask what they think. Chances are, they’ll point out new ideas and angles you’ve missed.
  • 9. Capture ideas before you lose them Ideas for articles come when you least expect them. It happens as you’re walking to get a donut, commuting to work, or even on the toilet. To stop your thoughts from vanishing, always carry an easy-to-use device to jot down ideas as you get them. You can go as high-tech as a T-Mobile Sidekick (my personal favorite) or as low-tech as a little Moleskine notebook.
  • 10. Breathe After recently taking my first Yoga class, I’ve turned into a true San Franciscan. My biggest realization? My habitual shallow breathing contributes to a lot of tension, blocking the flow of ideas and thoughts. I know its cliché, but take a moment to breathe deeply. It’s easier to unstuck yourself when both your mind and body are relaxed.
Life Clever

La fi de Barcelona (2)

El modelo Barcelona

Tras más de 25 años de aplicación, el llamado modelo Barcelona está agotado. Las razones de su crisis son diversas y se producen al mismo tiempo que la necesidad de una revisión progresista del modelo de ciudad socialdemócrata que se ha desarrollado en Europa desde los años veinte del siglo pasado. El eje del modelo Barcelona ha consistido en promover grandes acontecimientos; en favorecer un entendimiento entre la voluntad social de la iniciativa pública y los intereses de la iniciativa privada, y en otorgar a los técnicos toda la iniciativa del proyecto urbano. Sin embargo, el Ayuntamiento ya no tiene el poder, la clarividencia y la capacidad para conseguir fuertes compensaciones sociales y urbanas de los operadores privados, tal como se había conseguido a mediados de los ochenta.

El cambio se ha producido, por lo menos, en tres sentidos. Han cambiado los operadores, que desde mediados de los años noventa forman parte del mundo financiero global y actúan con mayor desprecio por el contexto social, ambiental y urbano sobre el que intervienen. Ahora es más difícil encauzar sus intervenciones dentro de criterios municipales y en áreas de nueva centralidad, y resulta más rentable y tentador darles amplios poderes, como ya se hizo a finales de los noventa con el promotor Hines y su Diagonal Mar.

Ha cambiado la gestión municipal, más próxima a los intereses privados y llevada por técnicos menos competentes. En la reciente etapa la peor parte se la lleva la gestión del urbanismo. Los instrumentos de la disciplina urbanística, ya de por sí marcados por la sospecha de complicidad con la especulación, están cada vez más en entredicho. Si en Barcelona no hay tanta corrupción como en otras ciudades, sí que hay desconsideración hacia los vecinos afectados por cada una de las intervenciones.

Y también ha cambiado la composición social de la ciudad, mucho más fragmentada, con habitantes que ya han aceptado ser solo consumidores; habitantes que no se resignan a ello y exigen un urbanismo atento a la sociedad; inmigrantes de muy diversas procedencias, que ya son nuevos habitantes y que se van integrando, reclamando su derecho a más espacio público, cultural y simbólico; y turistas, habitantes por días, que consumen la ciudad como si fuera un parque temático y no un lugar donde viven personas.

En este sentido, la presión del turismo se nota cada vez más en ciertos barrios y es motivo de descontento entre una ciudadanía que ve sus derechos relegados frente a la preponderancia de la industria y el negocio turístico. Que les digan a los habitantes de la Barceloneta si no es la presión del turismo y de la gentrificación la que ha conseguido cambiar el Plan General Metropolitano para transformar un barrio que quedaba al margen y que ahora está en primera línea del frente turístico.

Respecto a la transformación social que comporta la inmigración, los responsables municipales han de reconocer que no sólo hace 25 años, cuando se fraguó el modelo, sino incluso hace 15 años, cuando se proyectó la reforma de Ciutat Vella, no se previó que se produciría en los últimos años esta fuerte transformación social. Y es cierto que Administración y ciudadanía, de momento, están respondiendo de manera integradora a este nuevo reto.

Estos tres niveles de cambio exigen una transformación de un modelo que se gestó antes y que los actuales gestores municipales no quieren ni plantear, tal como tampoco quieren reconocer que han incumplido la promesa de mejorar la calidad de vida de sus habitantes. Ahora, cuando las propuestas municipales se refieren más a eslóganes que a realidades es cuando se ve la necesidad de una democracia más directa, crítica y completa. Pasado, presente y futuro de Barcelona son demasiado importantes para ser mal gobernados.

Las alternativas radican en unos nuevos referentes que pasarían, además de potenciar una ciudad mucho más sostenible y mucho más igualitaria (igualdad de géneros, igualdad de derechos para acceder a la vivienda), por un nuevo modelo urbano, metropolitano y participativo, con auténticos procesos de intervención, cuyos costes corrieran a cargo del municipio y no de los mismos vecinos, que sean libres y no manipulados, que devuelvan a una buena parte de la ciudadanía la confianza perdida en las instituciones y que consiga que las aspiraciones de los jóvenes encuentren lugares en las coordenadas municipales.

Los cambios que han hecho obsoleto el modelo Barcelona deberían convertirse en positivos, superando la autocomplacencia e incapacidad municipal para debatir las transformaciones necesarias y estimulando a la ciudadanía a que también lo haga. Sin embargo, lo que se hace es lo contrario: silenciar y perseguir en lo posible a todo aquel que tenga una idea alternativa de ciudad, que plantee nuevos modos de vida social y cultural, tal como se hace con el heterogéneo movimiento okupa. Y cuando la lucha vecinal es tan fuerte que al final se ha de retirar el proyecto previsto -de aparcamiento, de destrucción del patrimonio, de eliminación de se hace sin reconocer tal aportación y sin aprender que antes de proyectar y expulsar se debería estudiar, consultar y escuchar.

Si el modelo Barcelona surgió a principios de los ochenta como necesario motor para modernizar, actualizar y rehacer la ciudad, incorporando los operadores privados a los objetivos comunes, el modelo actual debería ser más social e imaginativo, expresión de los deseos de la ciudadanía, para que la democracia local logre contrapesar el dominio de los intereses de la globalización neoliberal. Para conseguirlo, el primer paso es reconocer el agotamiento del modelo y su necesaria transformación.

JOSEP MARIA MONTANER a El País 12/06/2007

La fi de Barcelona

Sé que el fin del azufaifo, el cedro y la palmera no es el fin del mundo, pero con pequeños malestares graves se va forjando un gran malestar grave y gestando ese rumor que muchos ya hemos escuchado y que habla de que, con la ciudad vendida a la especulación inmobiliaria y a un turismo indiscriminado y regalada la industria cultural a Madrid, estamos ante el fin de Barcelona. Ya no es sólo la barbarie que en una sola mañana a mí me ha alcanzado por tres ángulos distintos (una prueba de que el promedio de salvajadas tiene que ser grande), sino también esa incomodidad creciente de notar que la ciudad ya no es nuestra, que es un gran parque temático para extranjeros y que en realidad con tanta estupidez ya se ha producido -en los próximos años simplemente se confirmará- el fin de Barcelona. En cierta ocasión, le pregunté a Pep Guardiola si un futbolista, en el momento mismo de realizar la última gran jugada de su vida, podía llegar a intuir que con aquella gran jugada había llegado el fin de su carrera. ¿Sabe ya Barcelona que su gran carrera hacia la nada ha llegado a su final?

Enrique Vila-Matas. El fin de Barcelona. Diumenge 10/06/07 a El País.

Àrees d'interès

Desde hace mucho tiempo estar al día en los ámbitos que me interesan es una de mis obsesiones. Como no soporto darme cuenta de que en esos ámbitos están pasando cosas de las que no me estoy enterando, con el paso del tiempo he venido no sólo identificando algunas fuentes que me permiten mantenerme al tanto de lo que sucede en ellos sino también llevando a cabo de una manera más o menos sistemática una rutina de seguimiento a dichas fuentes. Sin embargo, la tarea es complicada porque aparte de la literatura casi todas las cosas que me interesaban en el pasado ahora me tienen sin cuidado y han sido remplazadas varias veces por muchas otras.

Retallat de El ojo fisgón: El mapa de mis fuentes de información..

Periòdicament a tots ens aniria bé fer un mapa amb les nostres àrees d’interès, per veure una mica on som i resituar-nos.

Cool

COOL

Retallat d'un Design Journal de la Sfgirlbay.

La gran biblioteca

Libros al alcance de todo el mundo

REG CARR - El anuncio de que la Biblioteca de Catalunya y la Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid se acaban de unir a la creciente lista de los más importantes socios el programa de bibliotecas de Google, a medida que su proyecto Búsqueda de Libros sigue creciendo, es una noticia particularmente bien recibida por la Biblioteca Bodleian de Oxford. Hasta el momento, ésta era la única biblioteca no estadounidense que formaba parte del grupo original de cinco instituciones piloto, que firmaron en diciembre del 2004 un acuerdo con Google para digitalizar millones de libros y hacerlos accesibles a través de internet a todo el mundo.

Sin duda, esta ampliación de socios europeos potenciará no sólo la propia asociación de bibliotecas, sino que permitirá aumentar la cobertura y el alcance del servicio Búsqueda de Libros. Pero, además, servirá para ofrecer aún más libros en distintas lenguas que estarán a disposición de cualquier persona que tenga una conexión a internet en cualquier parte del mundo. La Biblioteca Bodleian nunca ha compartido ninguna de las dudas que se han expresado sobre la intención de Google de digitalizar obras extensivamente. Tanto en Estados Unidos, como en Europa, algunos editores, algunos autores (en general, las asociaciones que los representan), y unos cuantos bibliotecarios, han mostrado su disconformidad con la intención de Google de digitalizar libros a gran escala. La mayoría de las objeciones tiene que ver con los derechos de autor aunque, en algunos casos, también con el miedo inicial a que empeore la situación financiera de la industria editorial o la posible merma de la justa recompensa que merecen los autores, así como la hipotética debilitación del reconocimiento público del papel que cumplen las bibliotecas, incluso se ha hablado, últimamente, del daño potencial que pueden sufrir los libros durante el proceso.

Una perspectiva europea

Para la Biblioteca Bodleian, liberar tal y como la definía su fundador, el diplomático isabelino Sir Thomas Bodley a principios del siglo XVII- ha sido utilizada por la institución para erigirse en fuente de información, no sólo de la Universidad de Oxford, sino también del resto del mundo. Hasta la llegada de las redes digitales, ese papel se ejercía abriendo las puertas de la institución a todos aquellos que eran lo suficientemente afortunados para desplazarse en persona hasta Oxford. Sin embargo, internet nos ofrece la oportunidad de reinterpretar la visión de Sir Thomas Bodley sobre el valor universal de las bibliotecas, al poder ampliar potencialmente los lectores en miles de millones, comparado con el relativamente limitado alcance de 40.000 lectores locales. Que a nadie le extrañe que nuestra institución, junto a Google y sus socios, esté encantada de abrir el mundo de los libros y del conocimiento a esta democracia sin clases que es el World Wide Web.

Pero incluso la expresión abrir o hacer accesibles es insuficiente para describir la verdadera transformación que el servicio Búsqueda de Libros de Google va a suponer en cuanto a la posibilidad de ofrecer y ampliar la enorme sabiduría recopilada del ser humano. Los libros de dominio público tiene que estar donde el público pueda acceder a ellos. Y ahí es donde la biblioteca de Oxford, así como las otras instituciones de este programa, quieren que estén. Nos guste o no, internet es la primera fuente a la que acude mucha gente para localizar información, y resistirse a este inexorable proceso es repetir el error del rey Canuto, quien tuvo que reconocer que ni el propio monarca inglés podía detener el progreso de las olas.

Mientras el mundo amplía, profundiza y mejora el camino hacia su herencia cultural en letra impresa, la biblioteca de Oxford observa con gran alegría cómo esta nueva dimensión europea une fuerzas para lograr que el imparable - y deseable- progreso al alcance de los usuarios de internet dote de información cada vez más valiosa para llegar, de verdad, a los lectores de todo el mundo.

Sólo me queda ofrecer una calurosa bienvenida a Barcelona y a Madrid. Avancemos juntos.

Reg Carr. La Vanguardia. 24 de gener 2007.

Com tancar un saló de lectura.

Periodisme?

Mirémoslo con optimismo: ahora mismo, España, ese país atrasadísimo en materia de investigación científica, disfruta de un periodismo lleno de "investigadores". Si toda la energía que pone a diario esa juventud en rastrear los secretos ajenos la pudieran emplear en hacer algo hermoso seríamos otro país.

Elvira Lindo a El País d'avui.

Llum

Hay una grieta en todo, y por ahí es donde entra la luz.

Leonard Cohen . Via El florido byte.

Com ens veuen!

In Barcelona, all the women are gorgeous. (And I mean that in a I'm-not-gay-but-wow-these-women-are-fabulous kind of way.) They have a sense of style that's casual, natural, and beautiful. The men aren't bad either, but geez... and these are real olive-oil-consuming women here. This isn't about fitting the classic definition of "attractive model type". Even the much older women have that, "I love my body and yes, as a matter of fact I AM hot" look.

Kathy Sierra

Coneixement potencial

Quants llibres-que-cal-tenir esperen inútilment que obri les seves pàgines? Sovint decideixo la compra d’un llibre després d’haver-lo llegit; és un dels avantatges de ser llibreter. Però també compro llibres amb la intenció de llegir-los algun dia, lectura que habitualment resta ajornada perquè tenir-los a l’abast els converteix en una forma de coneixement potencial sempre disponible, i així guanyen preferència els llibres que no són meus, independentment que procedeixin de la llibreria o de la biblioteca.

El Llibreter.

Velocitat de reacció

Una organización es tanto más innovadora cuanto más es capaz de: 1) generar ideas susceptibles de ser vistas como valor por alguno de sus públicos, y 2) hacerlo de forma más ágil y rápida. O sea, la innovación se deriva de la capacidad de generar con cierta velocidad ideas que generan valor a alguien.

La introducción en el texto anterior de la idea de velocidad es, quizás, lo que distingue lo que ahora podemos entender por innovación de lo que se entendía hace unos años. Creación de valor desde las ideas, pero sin cierta velocidad de crucero, no es innovación sostenible en el tiempo. Porque hoy no es tan importante innovar como ser capaz de hacerlo permanentemente, puesto que el destino del innovador es ser copiado, comoditizado por los copiones, y obligado a volver a innovar para poder sobrevivir. La velocidad de innovación es la energía del innovador en un mundo de copia fácil.

Alfons Cornella. Infonomia.com

Cafè

Bebemos mal café, amargo y astringente, y no nos quejamos. Camuflamos el sabor con leche, azúcar y licores. Pagamos un precio elevado por una taza. Roza los dos euros en ciertas cafeterías del centro de Barcelona y no es fácil encontrar un lugar donde cueste menos de un euro. No hay otro alimento tan básico y cotidiano, tan asociado a nuestro bienestar, que consumamos con tanto desprecio por su calidad. Al pan, el agua y el aceite les prestamos mucha más atención, y no digamos al vino. En un país donde la gente presume de ser muy cafetera predominan los cortados, y hay tanta desconfianza en el producto que en una mesa con ocho comensales es posible que se encarguen ocho formas diferentes de preparar un café.

País de cortados. Xavier Mas de Xaxàs, a La Vanguardia d'avui.

2046

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2046 es un estado mental al que acudimos cuando queremos recuperar lo que hemos perdido, cuando tratamos de conservar no sólo la persona o el tiempo dejados atrás, sino también el momento y la atmósfera.

Wong Kar-Wai

Cites de geeks

"Community replaces advertising."

From the guys from skinnyCorp, the wildly innovative and community-obsessed minds behind Threadless, the third (I think) largest T-shirt company in the US. We're talking 60,000 shirts a month.

Pájaros Mojados

Los últimos días de invierno son como el horno de Sylvia Plath para mi cabeza.

Pájaros Mojados

Narinan

La vida és una cosa complicada i difícil, impossible de descriure, que consisteix a anar fent.

Josep Pla (1897-1981), retallat al Rodamots d'avui

Raspeu-vos la llengua

- ¿Y cómo sabe usted cómo está mi alma?
- Hay muchos indicadores en cada persona, pero uno fundamental es la lengua.
- ¿La lengua?
- Sí: desde su punta a su base, la lengua refleja las cinco cavidades humanas: cráneo, garganta, tórax, abdomen y pelvis. Durante la noche, la toxicidad de cada cavidad viaja por el organismo y se deposita en la lengua.
- La verdad es que a veces te despiertas con la lengua pastosa o amarga...
- Acepte este consejo elemental de medicina ayurvédica: cada mañana, antes que nada, limpie su lengua. Ráspesela con el banta.
- ¿Con qué?
- Con el banta:es una fina varilla plana (hoy son de acero inoxidable). Pásela sobre la superficie de su lengua, arrastrando impurezas. Yo me lo hago cada día. Y mi familia. ¡Y millones de personas! ¡Se sentirá mejor!

SWAMI JOYTIMAYANANDA, Metge ayurvèdic, entrevistat per Víctor Amela a La Contra de la Vanguardia del 24 de gener 2006.

Procrastination again

Una tarea sin hacer permanece sin hacer en dos lugares: en el lugar real de la tarea, y en tu cabeza. Las tareas incompletas en tu cabeza consumen la energía de tu atención, mientras roen tu conciencia. Desvían un poco más de tu poder personal, cada vez que te demoras. No hay necesidad en ser un perfeccionista, eso es debilitante en un mundo imperfecto; pero es bueno ser un “completacionista”. Si lo empiezas, termínalo... si no, olvídalo.

Brahma Kumaris, citat a la newsletter de David Allen

Manies de lector

El año 2005, que ya se aleja hacia el destierro permanente de la Historia, fue, por si alguien lo ha olvidado, el año del Quijote, pero también el año del libro y la lectura, una conmemoración más modesta, de contenido vago y resultado incierto, pero muy sentida. Como numerario del gremio, participé en algún acto relacionado con el asunto, frente a un público selecto, o sea, cuatro gatos. Estuvo bien: al fin y al cabo, la lectura es el acto individual por excelencia, y la relación con los libros varía con cada lector. Yo mismo, por poner un ejemplo que conozco, organizo mis lecturas con arreglo a un confuso programa de cuya existencia soy consciente, pero cuyo contenido ignoro a pesar de que sólo yo he intervenido en su diseño. Reflexiono largamente, trazo un plan minucioso y luego no lo cumplo. Por supuesto, en este descalabro intervienen factores externos: influencias, caprichos, libros que aparecen sin ser elegidos y otros, pocos, que desaparecen no sé cómo. Rara vez compro libros con la intención de leerlos de inmediato. Me gusta disponer de una librería de donde elegir la lectura que juzgo apropiada a cada momento, como quien dispone de una despensa y una bodega bien surtidas. Igual que con la comida y la bebida, considero los libros productos de consumo. La mera posesión no me produce ningún placer y no me importa desprenderme de ellos una vez leídos, con muy pocas salvedades. No obstante, mientras están en mi poder los cuido, no los subrayo ni doblo las hojas ni los dejo abiertos bocabajo. A veces tomo notas en un cuaderno que luego no vuelvo a consultar. También me gustan las ediciones buenas, el buen papel, la buena encuadernación y la letra grande. Las erratas de imprenta me ponen malo. Leo las introducciones y los prólogos después de haber leído el libro, nunca antes, y apruebo la práctica alemana de ponerlos al final. Antes un libro absorbente me podía mantener despierto toda la noche. Ya no. Si me gusta lo que leo, me sosiego y me duermo en cualquier sitio. No escucho música mientras leo, necesito un silencio conventual, pero leo bien en el avión, el metro y el autobús. También me gusta leer de pie. Y si tuviera que llevarme un solo libro a una isla desierta, preferiría ahogarme en el naufragio.

Eduardo Mendoza, a la contraportada de El País d'avui, 20060116.

Instants previs

El millor moment d'una relació de parella és quan encara no ha començat. Segons la teoria dels instants previs, sempre és millor el que està a punt de passar que el que acaba passant.

El més excitant de la democràcia va ser la Transició, quan veies a venir el canvi de règim però formalment encara no el tenies. La il·lusió d'aquell temps en què tot estava per fer i tot era possible ha donat pas a la rutina d'un sistema menys perfecte del que ens imaginàvem. Per aquest mateix motiu, el més gratificant del dia de Reis és llevar-te, a primera hora del matí, i veure tota aquella pila de regals amuntegats. Desembolicar-los és farragós i, moltes vegades, decebedor.

La teoria dels instants previs també explica que el més llaminer d'un dinar sigui l'aperitiu, i que el millor d'un plat sigui veure com el cambrer te'l porta a taula, mentre la boca se't fa aigua. Que el millor de dormir és el moment just abans d'adormir-te, quan entres al llit, notes els llençols freds a la pell i t'abrigues amb la funda nòrdica. Que el millor del sexe no és la penetració, sinó l'excitació pròpia dels instants previs. És l'emoció d'aquella dutxa d'abans de sortir de nit, de quan olores el llibre que t'acabes de comprar, de quan s'apaguen els llums al cinema, de quan es descorren les cortines al teatre, de quan és a punt de començar el concert o dels prolegòmens d'un gran partit de futbol. El que ve després no sempre respon a les expectatives que tu mateix t'havies creat.

Per als seguidors de la teoria dels instants previs, el millor dia de la setmana és el divendres; o potser el dijous, perquè tot està per venir, fins i tot el divendres. Per això, el punt àlgid de l'estiu és la revetlla de Sant Joan. La resta, sobretot l'agost, és un diumenge a la tarda allargassat. I el 31 de desembre mai celebrem l'any que hem viscut sinó el que encara hem de viure. Celebrem l'any que no hem tingut temps d'espatllar i que, de moment, es conserva tal com ens l'imaginem. I, de passada, confirmem que les coses ens agrada més començar-les que no pas acabar-les.

Amb els articles passa el mateix. El millor és quan encara no l'has llegit. Quan tens el croissant a punt, el cafè amb llet fumejant, el diari encara per estrenar i et disposes a començar-lo per la contraportada, a veure què diu aquest avui. Per això és tan difícil que els articles i, al capdavall, la vida estigui a l'alçada de les nombroses, i a vegades injustificades, expectatives que desperten els instants previs.

Albert Om. A l'Avui d'avui 10 de gener 2006.

Dones de la (mala) vida

El héroe principal de la modernidad urbana es, sin duda, el transeúnte desconocido, ser indeterminado que pulula sin origen ni destino por ese colosal umbral que es la calle misma. Se trata del flâneur del que Baudelaire hiciera el elogio, paseante ocioso que goza mezclándose con la multitud, viandante sin filiación que se asimila a su vez a la figura no menos inconcreta del llamado hombre de la calle, cuerpo humano sin identidad ni atributos que circula con libertad, sin tener que brindar explicaciones, puesto que ejerce el derecho a definir su subjetividad aparte. El hombre de la calle se identifica, a su vez, con el protagonista del sistema político democrático-liberal: el ciudadano, en cuya actividad se ejecuta la naturaleza del espacio público como lugar al mismo tiempo de comunicación y de circulación.

Ahora bien, el flâneur baudeleriano difícilmente podría ser una flâneuse, puesto que su hábitat natural -la calle- es un dominio usado con libertad sólo por los hombres y controlado por ellos. Todo lo que se pudiera decir sobre el hombre de la calle no sería aplicable a una mujer de la calle que, como se sabe, es algo bien distinto. Una mujer de la calle no es la versión en femenino del hombre de la calle, sino más bien su inversión, su negatividad. Mujer de la calle significa prostituta, mujer situada en el estrato más bajo de la jerarquía moral de las conductas. No es casual que a su trabajo se le llame eufemísticamente hacer la calle. Una mujer de la calle es aquella que confirma las peores sospechas que pueden recaer sobre una mujer que ha sido vista sola, caminando por la vía pública o detenida en una esquina cualquiera. La mujer de la calle es aquella a la que le tiene sin cuidado su reputación, puesto que ésta no puede sufrir ya mayor deterioro. Es la puta callejera, en el escalafón profesional de las meretrices la que ocupa el peldaño más bajo, alguien cuya presencia supone una anomalía que corregir: está sola, ahí, ante todos, luego espera ser acompañada, y acompañada por ese hombre al que espera y en cierto modo convoca.

(+)

Manuel Delgado. Mujeres de la vida. Avui a El País.

I el Consell de les Arts?

Mecachis en todo y en todos, y más en los culturalistas. Es tradición expresar un buen deseo en ocasión del cambio de año. El mío para la cultura es que veamos aprobada la ley del Consell de Cultura i de les Arts, en marcha el organismo antes de que llegue el 07. ¿Por qué empiezo entonces con un taco -que además estáis autorizados a leer de forma no eufemística-, ciscándome en muchos lectores, además de la mayoría de amigos y conocidos? Porque tengo la incómoda sensación de que nadie más piensa en el CCA. Que si a un periodista se le ocurriera levantar el teléfono y preguntar a veinte o veinte mil artistas, intelectuales y profesionales stricto sensu de la cultura (somos más, muchos más aunque parezca mentira) por su deseo cultural para el 06, a nadie se le ocurriría coincidir con el título de este artículo en que fuera el año de la puesta en marcha del Consell. Lo siento, más como ínfima parte de un vosotros en general que por mí en particular. Luego, si os preguntan por el CCA, diréis, "claro, claro, añádelo a mi lista de buenos deseos, y que esté entre los primeros" -respuesta consoladora, que ya es algo-, pero de entrada, pocos, muy pocos se acuerdan.

Xavier Bru de Sala, "El año del CCA" al Cultura|s de La Vanguardia d'avui.

Retallant regals

El hoy es un regalo, por eso se llama presente.

Eclectica a Jetz.

No escriure

A saber, ¿por qué no escribo? Se me empiezan a ocurrir respuestas, pero adivino que sólo una será válida, sólo una será la que sirva de diagnóstico y, por lo tanto, de tratamiento. "No tengo tiempo" es una respuesta socorrida y falsa, ornada con un rabito blanco de conejo de Alicia y que sirve de pasaporte para la religión de los relojes demasiado rápidos. "No tengo ganas" es una respuesta que no es respuesta, es la respuesta de los médicos malos que te diagnostican "cefalea" cuando acudes a ellos y explicas prosaicamente que te duele la cabeza. (+)

Crisitna Númez Pereira a Espacio sobre literatura

Retalls sobre el flâneur

La figura del flaneur o paseante, presentada por Baudelaire y luego rescatada por Benjamin, es sin duda una de las expresiones más radicales del ambiente metropolitano del siglo XIX. Este personaje derivaba por bulevares y galerías sin mayor derrotero que el que su afán “voyerista” indicaba, encontrando regocijo y placer en el simple hecho de deambular sin propósito. Ciudadano, espectador y lector al mismo tiempo del ambiente urbano, el flaneur encarnaba nuevos modos de percepción, imaginarios y prácticas estéticas. Para Benjamin, el rasgo distintivo del flaneur residía precisamente en su negativa de hacerse parte de la multitud. No era un mero peatón sino un peatón heroico. El flaneur entonces se resiste heroicamente a la alineación en las multitudes que lo rodean. Y su extinción es probablemente producto de su incapacidad para mantener la distancia apropiada, esa “viscosidad” que en palabras de Jenks permite tanto como privilegia la observación. Para el flaneur la ciudad no era un hogar sino una vitrina con continuos y cambiantes puntos de fuga, observando y registrando en passant, no una imagen de ciudad, sino más bien un atisbo. El flaneur como lector y traductor del paisaje urbano es reemplazado con la llegada de la imagen animada. Si para el flaneur la ciudad era campo y escena de su juego, esta dimensión desaparece al ser reemplazada por el zapping. Una nueva forma de flanerie, que ya no requiere que entremos en la ciudad, sino que prescinde de ésta. La ciudad ya no es campo, sólo escena. Si el flaneur fue el crisol de la vida cosmopolita de la metrópoli del XIX, es notable la fuerza de su desarraigo y viscosidad, al punto que no hay lugar que lo represente más que la ciudad misma, como el fatídico destino de su constante deriva.

Pablo Allard. Las dimensiones del juego. La ciudad como campo y escenario.. Via Coppelius.

No sabem res

Todo lo que sabemos del mundo es incompleto, es inexacto. Cada día se nos presentan mayores datos que anulan un conocimiento previo, lo mutilan o lo ensanchan. Al ser incompleto ese conocimiento es como si no supiéramos nada.

Gombrowicz citat per Enrique Vila-Matas a El País de l'11 de desembre 2005.

Intercanvis

La autobiografía personalmente no me interesa porque no creo que el ser humano sea la raíz del ser. Creo que el ser, lo que nos llamamos, es lo que ocurre en el intercambio de uno mismo con los demás. Y la raíz del ser es la perplejidad con la vida, pero no tiene que ver con uno mismo.

John Berger en una entrevista a El País del 11 de desembre de 2005, parlant sobre el seu nou llibre "Aquí nos vemos" (Alfaguara, 2005).

Perdre l'hàbit

La constància d'un hàbit es troba generalment en relació amb la seva absurditat.

Marcel Proust, escriptor francès (1871-1922); retallat del Rodamots d'avui

Potser la Flaneuse anava perdent l'absurditat que necessita per a mantenir-se. Em resisteixo a tancar-ne la porta, em vull creure capaç de deixar de mirar-me el melic i tornar a recuperar l'espontanietat de quan crèiem que no ens veia ningú. Encara no entenc què hi feu aquí.

Vila-Matas again

Lo que en realidad hacemos cuando paseamos por una ciudad es pensar.

Enrique Vila-Matas. Doctor Pasavento

Indústria cultural

Carlos Rehermann escribe sobre la habitual confusión interesada entre industria cultural y lo que realmente quieren decir: industria del ocio:

” Lo que debería producir una industria cultural, en caso de que existiera, es arte; lo que produce la industria del ocio es entretenimiento. Me adelanto a quienes supongan que considero que el arte es superior al entretenimiento: no establezco jerarquías entre ambas esferas. Son simplemente asuntos distintos. Pero la industria del entretenimiento sí se esfuerza por estar en la misma bolsa que el arte, debido a su característico complejo de inferioridad. [...] Así como el desarrollo tecnológico es impensable sin una política de investigación científica (aunque por cierto, la mayoría de los gobernantes uruguayos aun no lo han percibido), del mismo modo, si queremos una industria del entretenimiento nacional debemos estimular el desarrollo del arte.”

Industria cultural: conjunto vacío. Via Bloc de Notas.

La Barcelona bruta

Si admitimos que tenemos un problema de suciedad, ¿por dónde empezamos a limpiar? El pleno extraordinario forzado por la oposición y realizado el pasado martes nos mostró a convergentes y populares convencidos de que esta vez sí han hincado el diente y que la cosa puede acabar siendo rentable, aprovechando las diversas incertidumbres que aquejan al equipo de gobierno, y sabiendo lo difícil que es solucionar de raíz algo que está inscrito en los genes estructurales de una ciudad como Barcelona. Los populares siguen mostrando sus cartas, y concentran sus alternativas (policía y sanciones) en la limpieza de aquéllos que, en sus términos, son los grandes culpables: maleantes, inmigrantes y radicales. Los convergentes siguen con sus ambivalencias, pidiendo con una mano más política social y con la otra azuzando y apoyando a los populares en su campaña de más firmeza y autoridad. Unos y otros corren el peligro de pasarse varios barrios en sus prisas por hacer tambalear al tripartito local. Los asuntos planteados son de calado muy distinto y requieren abordajes finos. No podemos poner en el mismo nivel la mendicidad o la prostitución con el ruido de bares y la venta ilegal ambulante. Ni podemos confundir okupas con inmigrantes sin papeles y personas sin techo. Ni podemos tampoco admitir que los beneficios del turismo masivo queden en unas pocas manos privadas, mientras los costes de esa masificación los arrostran directamente los vecinos de los barrios más afectados, y los poderes públicos subsidiariamente. La limpieza debería incluir también redistribución de los costes y beneficios de esa "Barcelona del éxito".

Joan Subirats a El País d'avui.

Us recomano que en llegiu l'article sencer. A mi particularment de tot el pla proposat per contrarestar l'incivisme em va sorprendre que el que més es destaqués fos la inversió dels milions d'euros. Com sempre, els diners sembla que ens han de salvar de tot. I si enlloc d'afegir diners, policia i neteja provem de reduir altres coses o fer més efectives les que ja s'estaven utilitzant?

L'air du temps

Por supuesto, seguir las modas significa evitar las que ya tienen demasiado éxito. Recientemente asistí a una cena donde un grupo de cinco sofisticados homosexuales (un diseñador de muebles, un periodista conservador, un empresario de la construcción, un organizador de ferias y un escultor) hablaban de l'air du temps. No estaba muy seguro de lo que significaba aquella expresión, aunque sabía que no podían referirse al perfume de Nina Ricci. Finalmente me di cuenta de que debía de ser algo parecido al Zeitgeist, las ideas o modas que están en el aire y que son más fuertes que el gusto de cualquier persona. Todos ellos deploraban la forma en que, a pesar de sus esfuerzos, l'air du temps afectaba a sus propias decisiones estéticas. (...)

El diseñador de muebles añadió: "El gusto es algo que quieres y eliges, l'air du temps, en cambio, es completamente involuntario".

Edmund White. París. Ed. Península.

Atrapant paraules

mi escritura está en un estado de permanente huida

Vigo

Bones motivacions

Una cosa que m'agrada dels llibres de la Siri és que no escriu perquè ho ha de fer sinó com a mitjà per aprendre. Explica coses que no sabia, i això m'interessa perquè una cosa que mai no he estat capaç de fer és escriure, perquè crec que no tinc res a dir. Però la Siri m'ha donat una nova manera de mirar-ho, i potser no tinc res a dir però puc escriure per mi mateix, per aprendre de mi mateix.

El traductor Gian Castelli parlant de Siri Husvedt en una entrevista a Barcelona Review

Dubte

Algú amb més criteri arquitectònic que no pas jo podria justificar-me les horribles persianes que han col·locat al que serà la futura seu de la facultat de Història de la Universitat de Barcelona al carrer Montalegre?

Cada dia em fan més ràbia!

Paris 1

Y no es de extrañar que París, tierra de novedades y distracciones, sea la mejor ciudad para el paseante ocioso, ese caminante sin objetivo que se pierde entre la multitud, que no tiene destino y que va adonde el capricho o la curiosidad dirigen sus pasos. (...)

En París, todos los distritos son hermosos, atrayentes y llenos de delicias insospechadas.

Edmund White. París. Ed. Península

Nota: amenaço en ser una mica monotèmatica.

Orgull barceloní

La que fue una ciudad comercial e industrial, aunque vaya borrando su historia fabril, tampoco quiere ahora reconocer que su principal fuente de ingresos es el turismo. Se es demasiado orgulloso para ello y para plantear a fondo qué implica esto: cuáles son la capacidad de carga y acogida límites. El ejemplo de la Sagrada Familia es emblemático de esta situación extraña. El monumento más visitado de toda España, el templo que proyectó Antoni Gaudí, es despreciado por la mayoría de los barceloneses porque lo consideran símbolo del mal gusto. He aquí la metáfora del efecto turismo en Barcelona: algo que está ahí pero que preferimos no mirar a la cara.

Josep Maria Montaner.EL PAÍS - 17-07-2005.

Destrucció de Barcelona

La expresión 'turismo cultural' no es más que un eufemismo, porque el turismo es masivo y depredador por naturaleza.

Barcelona está de moda, pero para los sufridos barceloneses que vivimos bajo el bombardeo turístico, nuestra ciudad se está convirtiendo en una auténtica película de terror. Para los turistas, que llegan envasados en latas de Ryanair o Easyjet, Gaudí es únicamente el McGuffin de la película, porque Barcelona es en realidad una meca del turismo sexual, la capital de la paella y la sangría, la nueva Shangri-la.

Entre los libros que se han publicado recientemente sobre la destrucción de Barcelona (Joaquim Roglan, Manuel Delgado, Xavier Barral, Huertas Clavería y otros) destaca por su rara calidad literaria Destrucción de Barcelona (Mudito & Co.), un librito de Juan José Lahuerta que corre el peligro de pasar desapercibido. Lahuerta cuenta que en una famosa pintura de 1916 Francis Picabia escribió: "Il n'est pas donné à tout le monde d'aller à Barcelone". Con estas palabras, que han sido interpretadas casi siempre como un homenaje a nuestra ciudad, Picabia estaba en realidad parafraseando aquella célebre máxima clásica (non licet omnibus adire Corinthum: no todos pueden ir a Corinto), que se refería a las míticas putas de Corinto, las más caras del mundo.

Pero hoy no vamos a preguntar si las putas de la Ronda de Sant Antoni son caras o no, sino si el turismo no se ha convertido ya en una forma de prostitución. Sostiene Lahuerta que la expresión turismo cultural no es más que un eufemismo, porque el turismo es masivo y depredador por naturaleza. "El régimen nos obliga a viajar", afirma Lahuerta. "El turismo es uno de sus máximos negocios y haber estado en alguna parte una condición necesaria en el esquema de nuestra alienación. Como turistas trabajamos en unas condiciones físicas y morales que ya no aceptaríamos en ninguna otra parte, y lo hacemos no ya gratis, sino pagando. El turismo no sólo nos convierte en los consumidores por excelencia, sino que hace de nosotros al mismo tiempo el productor y el producto, puros productos de la producción".

En Destrucción de Barcelona, Lahuerta hace una memorable evocación del mercado de antaño, aquel lugar de lo crudo y de la crueldad en que se podía ver la sangre de los animales desollados y observar "todas las gradaciones de lo podrido y de lo fresco, lo verde y lo maduro". A los pocos días de la inauguración de Santa Caterina, Lahuerta rememora películas de los años sesenta que todavía nos permiten reconocer los antiguos mercados; Juguetes rotos (1966), de Manuel Summers, que nos muestra cómo era la Boqueria antes de su domesticación turística, o Los tarantos (1962) de Rovira-Beleta, que nos descubre el mercado central del Born antes de su momificación y posterior museización.

Lahuerta expone que el Born es un caso sintomático: "Es impresionante pensar que esa ciudad de 1714 exhumada, sacada de su sepultura, detenida, quieta, dócil, ideal donde las haya, ha sido presentada como la visión necesaria de la Barcelona del siglo XVIII, es decir, como el lugar al que tenemos que acudir si queremos saber lo que era la vida barcelonesa en el siglo XVIII, cuando, al mismo tiempo, en el Barrio Chino o en Santa Caterina, la ciudad del siglo XVIII -y del XVII, y del XIX, y de ahora mismo todo mezclado- en la que las casa habitadas se levantan varios pisos por encima de un metro y medio de arqueología, y en la que las cañerías, mal que bien, van tirando y haciendo ruido, en la que aún, mal que bien, también, se vive, en esa ciudad del siglo XVIII, pero de ahora mismo, llena no de fantasmas sino de carne viva, las destrucciones son sistemáticas hasta los cimientos, y aún más abajo".

En nombre de la historia o el turismo se ha convertido la ciudad en una maqueta inofensiva. La obsesión por la maqueta, tan presente en el Fórum, es otro síntoma de la manera que tienen los políticos de ver la ciudad: pequeña, controlable a vista de pájaro y, sobre todo, terminable. Mientras tanto, el afán por acabar la ciudad ha expulsado al ciudadano de la calle. La vía pública ha sido tomada hasta tal punto por el frenesí immobiliario y turístico que los únicos puntos de confluencia que quedan, más allá de la privacidad de la vivienda de cada uno, son los centros y galerías comerciales, lugares públicos pero cerrados.

Para justificar una operación urbanística que ha arrasado barrios enteros, los gestores municipales se han refugiado en el conocido eslogan Tradición y modernidad, un lema que esconde la presunción de que todavía somos los mismos pero ya no hacemos el ridículo. Un eslogan repulsivo que ha amparado con toda impunidad las barbaridades y vejaciones de unos gestores a los que ya no entendemos porque hablan con la boca llena de cemento. Destrucción de Barcelona concluye con una formidable evocación de las huellas que las prostitutas han dejado con sus tacones en el mármol de algunos portales de la Rambla de Santa Mònica: "En una ciudad oficialmente higiénica como la nuestra, turística, minimal, amante de la historia y de la arqueología recreativas, en la que todo se entierra bajo capas de arquitectura, volvemos ahora a imaginar la Rambla como el gran río, torrentera, cloaca, jirón de prostituta, gran avenida, descubriendo de repente, aún, esas huellas, uno de los últimos monumentos vivos de Barcelona y uno de los pocos que podemos admirar".

BERNAT PUIGTOBELLA. EL PAÍS - 15-07-2005

Bocs expiatoris

(...)És un efecte òptic, deliberadament destacat des de l'imaginari social i polític dominant, el que pot fer creure que són els nouvinguts més pobres els causants dels mateixos problemes de què són víctimes, fent la impressió que són ells els culpables d'un creixent deteriorament de l'atenció pública i de la dimissió de les autoritats polítiques de la seva obligació de garantir que els estralls provocats per un sistema social clarament injust seran els mínims possibles.

En altres paraules, el que a la pràctica és la nova classe obrera -constituïda per treballadors provinents de països fins ara exòtics per a nosaltres- no solament ha de patir marginació social, explotació laboral i empaitada governativa, sinó que, a més, és obligada a exercir el paper de boc expiatori que permeti a les majories socials acceptar els desordres i els fracassos estructurals no com el resultat de polítiques injustes i de la claudicació dels governants davant interessos minoritaris, sinó com a resultat de la presència d'intrusos dels quals seria bo que ens en desféssim i als quals ens passarem el temps fent pagar la seva responsabilitat en tot allò que no funciona o funciona malament. Els treballadors estrangers, en efecte, han de sofrir les condicions negatives d'una realitat territorial de què són sistemàticament mostrats com els causants. Així ho repeteix una percepció superficial de la realitat, que els discursos hegemònics s'encarreguen bé d'explotar al màxim. Aquesta representació mostra als nouvinguts com si fossin acusables d'haver provocat, amb la seva presència, un deteriorament de certs barris que, en realitat, ja ho estaven, de deteriorats o en vies d'abandonament, és a dir, que no es devaluen perquè ells hagin arribat, sinó que hi han arribat perquè s'havien devaluat.

Manuel Delgado. Elogi del vianant. Del "model Barcelona" a la Barcelona real. Edicions de 1984.

Mediadors

Es parla molt del poder dels mitjans, del terrible parell mediàtic que es carrega o glorifica els esforços dels escriptors. Cal parlar, però, també dels mediadors, demanar-los responsabilitats. Els mitjans no són un canal fluid, les seues operacions mai no són anònimes. El canal està poblat de persones la funció de les quals és la de crear una interfície entre la producció literària i... anava a dir el públic. Però no, no és al públic dels lectors que s'adrecen els mediadors! Sí, és cert, també es dirigeixen als lectors, però com l'última baula de la cadena. Abans que el públic tenen prioritat tota la resta de mediadors. Es parlen directament entre ells, sense parar, fent-se l'ullet.

No m'estic referint només als periodistes culturals i els crítics literaris: seria una simplificació veure-ho així. És una màquina molt més estesa, que inclou també gestors públics de la cultura, programadors de jornades literàries, taules rodones o setmanes de poesia, jurats de premis, columnistes, ressenyistes i bloggers... Els mediadors estan tots entrelligats, en el sentit que es vinculen els uns amb els altres. I el que la màquina requereix d'ells és produir simplificacions per traduir en píndoles ràpidament comunicables els paquets de cultura o de valor estètic que posen en circulació. I actuen d'una manera tan indecorosa que fan empal·lidir el concepte d'indústria cultural introduït per Adorno. És una màquina difusa, que opera de tota una altra manera, sobre el territori, amb petits poders per gestionar: és una xarxa de micropoders, gairebé convertits en invisibles als nostres ulls. I està feta també de prebendes i de prohibicions incloses, pels mediadors mateixos i també, sovint, pels escriptors. Mediadors que s'acaben convertint en una casta d'intocables. Perquè la seua activitat, de tan especialitzada dins del circuit, és autoreferencial; les seues operacions, sorgides de la realitat cultural viva, s'autoconvaliden contínuament. Imprescindibles: cal sempre passar pel seu peatge, ja que intervenen distribuint visibilitat, accés i existència. Curiosament gairebé no se'ls esmenta mai quan es parla del poder literari. Es tendeix a fer abstracció del seu paper, com a conseqüència d'una simplificació produïda per la màquina abstracta.

¿No us adoneu del recinte, de la gàbia, que es vol construir a l'entorn la literatura catalana? I més si ho comparem amb altres cultures teòricament petites, com la polonesa o la portuguesa, que sí que saben quins mecanismes s'han de posar damunt la taula -d'orgull, sí, però també de política cultural- a l'hora d'assumir que la seua literatura és un important actiu que els permet de tenir una presència real i concreta al món.

Què hi podem fer, però? Moltíssim. Quan es diagnostica una infecció és per tractar de curar-la. L'important és decidir de quina part s'està. Si hi ha voluntat de canviar les coses. D'invertir les tendències. De potenciar la literatura catalana. Només així es derrotarà la lògica dels mediadors, que aposten per una literatura petita, abastable i vigilada. I és que, com Sharon, no paren de construir murs de separació amb una intencionalitat ben clara. Per sort, encara ens queden intel·lectuals de la talla de Formosa que ens permeten saltar la tanca.

Joan-Elies Adell. Els mediadors. a L'Avui del 29 de juny.

Editors i flâneurs

(...)He estado en Basilea este pasado fin de semana y debo decir que he ido allí no como escritor, sino como flâneur. A Matthyas Jenny, el director de la Buchbasel, se le ocurrió inventar la figura del flâneur para su feria del l ibro y me preguntó si quería serlo yo. "Si hay editores que escriben, ¿por qué no escritores que se vuelven flâneurs?", me dijo. Pensé que sólo era una broma, pero no. Nada más llegar a Basilea quedé aterrado cuando vi que en el programa oficial se me anunciaba como flâneur oficial de la Feria.

No me extrañaría que el invento sea pronto copiado. Pero ¿qué clase de trabajo realiza el flâneur de una feria de libros? El pasado sábado por la mañana vino especialmente a preguntármelo el señor Worminghaus, peridosita de Mittelland Zeitung. Le expliqué que flanear en la feria era cualquier cosa menos trabajo. Le dije que el flâneur pasea, observa, fuma cigarrillos mentales, lleva un abrigo comprado en Barcelona, ríe a solas, susurra canciones napolitanas, lo mira todo, absolutamente todo, y eso es todo.

O no, tal vez no es todo. Porque en los próximos cuatro años -ésa es la duración de mi contrato como flâneur- aspiro a ampliar mi actividad de paseante convirtiéndome también en detective, en inspector al estilo de Peter Sellers en La pantera rosa, com música de la película incluida. En próximas ediciones de la Buchbasel, el flâneur tendrá algo de inquisidor y sembrará a su paso el terror de los comerciantes desalmados y sonreirá a aquellos que venden alta literatura. Y cada día se parecerá más a Robert Walser, que nació cerca de Basilea y es su flâneur preferido. Todo esto le hice saber al señor Worminghaus, que a su vez me dijo que, debido a lo muy en serio que me he tomado mi nuevo trabajo, no tardarán muchas ferias del libro en hacerse con algún flâneur y que seguramente, a la larga, los flâneurs se volverán imprescindibles.

Enrique Vila-Matas. Editores y flâneurs. El País. Diumenge 15 de maig del 2005.

Quotidianitat

Alguna vez me ha tentado la idea de escribir un diario, pero siempre me disuade la fatal contingencia de lo cotidiano: el pan, las clases, la compra, la comida. Días y días semejantes, clonados en su esencia misma. En sus cuarenta y seis cromosomas diurnos y nocturnos. Uno tras otro idénticos, hasta que resulta difícil diferenciarlos. Nos quedamos, sí, con pequeños detalles distintivos - boyas en la bahía-, determinantes como la descripción de un asesino: fue el martes porque llovió, fue el día que comimos lentejas, o aquel que llamaron para lo de la gotera...

Jesús Marchamalo. La tienda de palabras. Ed. Siruela.

The blog is mine!

...I bought one of those Moleskine notebooks a while back. You know, the really nice ones that other bloggers evangelise about. It’s sleek and sturdy and functional, the paper quality is amazing. In fact it’s so good that I haven’t been able to write in it. It’s like I’m afraid to sully it with my incoherent ramblings, as if I’m committing a sin every time I tarnish the paper with my ballpoint. It’s stupid, really. It’s just a notebook. It’s made for writing in! And it’s mine! Or it’s supposed to be, anyway. I have to make it mine, first.

Just like this weblog. It’s mine, but in a way, it isn’t. I have to make it mine. It’s time I reclaimed my space.

The blog is dead. Long live the blog.

M. Ellis Conroy. The Blog is dead.

El ballet de les cuines

Son divertidas estas cosas, el ballet de las cocinas: el golpe de cadera con que cerramos el frigorífico, el pie que entorna la puerta...

Jesús Marchamalo. La tienda de palabras. Ed. Siruela.

Tendències d'economia

LA VANGUARDIA - JORDI BORDAS - 12/03/2005- BARCELONA
Apostar por las industrias de nueva tecnología, como hace el actual equipo de gobierno del Ayuntamiento de Barcelona, no deja de ser una "política ingenua". Un futuro de éxito y bienestar de quienes viven en la ciudad, en el área metropolitana y en Catalunya pasa por disponer de unos cualificados servicios de sanidad, sociales, científicos, técnicos, profesionales, de entretenimiento, recreación y de industrias culturales. Ésta es la tesis que defiende José Ramón Lasuén, catedrático emérito de Teoría Económica de la Universidad Autónoma de Madrid, uno de los autores del informe Sectores quinarios, motor de desarrollo, un trabajo hecho en colaboración con el socioconsultor de BCF Consultors, Ezequiel Baró,que ayer presentó el coordinador general del Plà Estratègic de Barcelona, Francesc Santacana.

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Contradiccions comunes

Jo sóc jo i les meves contradiccions. Em miro amb simpatia els moviments antisistema però caic de quatre potes en qualsevol parany consumista (el meu penúltim objecte del desig és un iPod); defenso la sanitat pública però no podria passar sense la mútua que em permet visitar el cardiòleg o l'otorrino d'un dia per l'altre; m'encanta anar a la piscina però cada matí m'empesco una excusa diferent per ajornar la natació fins l'endemà; desfilo pel carrer amb roba de marca No-t'hi-fixis però devoro les revistes de moda que m'emporto del quiosc de tres en tres; fujo de les drogues per evitar dependències però m'he fet addicta al mòbil i a Internet; sóc agnòstica tirant a atea però de tant en tant em dedico a negociar amb un Déu que (crec que) no existeix; tinc 35 anys però encara gasto potingues contra l'acne; m'emprenya la prepotència ianqui però diria que tard o d'hora tornaré a viure als Estats Units, i ben contenta; valoro l'amistat per damunt de tot però m'oblido de cuidar com caldria els quatre amics mal comptats que tinc; sé què han de fer els altres amb les seves vides però a vegades perdo el timó de la meva;(...)

La Crònica desacomplexada de l'Eva Piquer a L'Avui, d' avui.

Les novel·les que no acaben

Al leer esa palabra me acordé de IZAR y de que no sé en qué quedó la cosa. Admito que estoy perdida. Esas noticias que se alargan como culebrones en la televisión desaparecen un día, de repente, y si te pierdes el final (si lo hay) ya no tienes manera de remontar. Por supuesto, puedes recurrir a la hemeroteca, pero para eso hay que tener la mente fresca y probablemente una nueva catástrofe te la ocupe y te la "caliente" en seguida.

Magda Bandera al seu blog avui.

Corpus Literari

Un enllaç interessant: Joan Ducros manté a internet un Corpus Literari de Barcelona.

Art públic

L'Ajuntament de Barcelona ha publicat via web un catàleg raonat de totes les escultures públiques de la ciutat. Una bona manera de conèixer més coses sobre bcn i no haver d'explicar sempre el mateix als amics que ens visiten.

El podeu consultar aquí.

Usos dels llibres

En el arranque de "La biblioteca", el escritor serbio [Dusan Velickovic] recuerda el momento en que tuvo que poner la suya en orden ante la inminencia de los bombardeos sobre Belgrado. Enfrentado al destino de parte de los volúmenes que le habían acompañado hasta ese día baraja distintas posibilidades de selección. Tiene claro que debe preservar cuantos sean excepcionales, pero cómo decidirlo. Duda entre los considerados obras maestras y los más queridos para él aunque no siempre tan conocidos, entre los que había leído varias veces y los que más le habían influido, entre los suyos propios y los dedicados a él.

Éstos [los libros], como es sabido, cobran significado en la hora misma de ser leídos, es decir, cuando el texto y el lector concilian su encuentro al calor de unas letras distribuidas sobre una página en blanco, y no precisamente de cualquier modo; pero el abanico de sus usos no acaba ahí. La historia y el presente abundan en situaciones de porte distinto, caso de los libros que no necesitan leerse, que sobra con poseerlos y enseñorearlos como demostración de estatus o símbolos de cierta filiación ideológica.

Historia mínima del libro y la lectura. d'Antonio Castillo Gómez. Ed. Siete Mares, 2004.

Portaferrissa

El origen de esta calle tiene que ver con un antiguo camino que bordeaba el recinto amurallado romano. Después, al ser ya espacio urbano, era un torrente que rendía a la Rambla y formaba parte de la calle Cucurulla, deformación de figuera cucurella, que allí crecía. El nombre le vino al fin proyectado por la impresión que causó la puerta noble y sobre todo potente que cerraba la abertura que allí daba a la Rambla, al aparecer realzada con unos herrajes formidables. Otro elemento reforzaba, por si hiciera falta, su relevancia: una de las barras de hierro -materia prácticamente definitiva y casi invariable- era tenida como medida longitudinal de contraste para la cana dextral.

Ya está documentado que en 1374 un albergue cabe el lienzo amurallado era denominado Portaferrissa. Este nombre, ciertamente creativo, hizo fortuna y hacia fines del siglo XV pasó ya a denominar la calle.

Los palacios y las casas señoriales dominaron con autoridad a partir del renacimiento; no tejeré esta crónica, que la merece, con los Morell, Gralla, Moja, Desplà, Pinós, Despujol o Fonollar o Cartellà, Picó, Senillosa, Torrescassana, Portell, Admetller, Quintana, San Román, Síscar. Y dejaré para la semana próxima la casa procura de Montserrat. En esta ocasión evocaré el contrapunto tejido por el pueblo llano.

En su periodo medieval dominaba la musicalidad emanada por los martillos de los cerrajeros y los herreros, o ¿acaso no había teorizado Pitágoras sobre el ritmo al oír en una calle cómo se repicaba sobre el yunque?

El discurrir del tiempo aportó otros establecimientos.Verbigracia la casa de la Cullera, frente a la calle Duque de la Victoria: sobre ese cubierto enorme tallado en madera exhibía un mosaico de zuecos y un mortero también agrandado; los paladares finos eran clientes fieles en razón de que vendía los afamados requesones de la Serafina de Pedralbes. En el n.º 3 la licorería de Miquel Amigó, Can Xerrapa, recibía a señoritos no tanto para beber, cuanto para jugar a los naipes y al dominó. En 1802 abrió la primera estafeta de correos, que innovó con el buzón. La fonda Castanyer, anclada en la esquina de la calle del Pi, ganó nombradía en el siglo XVIII y supo mantenerla en el siguiente. La chocolatería La Lionesa de Blanchard hizo felices, justo en la esquina de la calle Bot, a cuantos golosos impenitentes la visitaron desde 1857 hasta 1958; un cierre muy lamentado.

El impar humorista Albert Llanas -aquel que al percatarse de la agonía mortal se entrelazó las manos mientras musitaba: "Passi-ho bé, senyor Llanas- vio la luz en esta calle. El vecino y sabio Francesc Salvà instaló en el terrado de su casa un observatorio astronómico, a tenor de lo que informó el barón que mantenía el Calaix de sastre.

Y una peluquería se hizo notar al enfrentar a cada cliente con un gran espejo. El 20 de febrero de 1863 se instaló en el primer piso del n.º 11 el Col·legi de Notaris.

El prestigio comercial de una calle que aún no ha malgastado hizo que unos hermanos Pantaleoni venidos en 1862 de Lucca, Michele y Giovanni, y con tienda abierta en 1865 en el pasaje Escudillers y en 1875 en la rambla Canaletes, decidieran también abrir las puertas de otra tienda textil en la planta baja del palacio Magarola, el número 13, en donde permanece.

La gravedad de la epidemia de fiebre amarilla que asoló en 1921 la ciudad se trasluce de forma inteligible al saber que el miedo recluyó a los ciudadanos tanto tiempo que, al recuperar la normalidad, hubo que segar la yerba que ante la falta de pisadas alfombraba ya por entero la calle.

LLUÍS PERMANYER. La Vangardia - 16/10/2004

L'Antiga Casa de la Moneda

La vieja fábrica tiene una historia de al menos cinco siglos y ha tenido tantos usos -algunos casi furtivos- que la han dejado en un estado lamentable. El nombre con el que se la conoce, Seca, proviene del árabe sekka, que significa lugar donde se fabrica moneda.

En la entrada aún es visible el escudo real de los Borbones, muy deteriorado. Allí se acuñó moneda de forma discontinua entre 1441 y 1849. Antes de que el Banco de España se convirtiera por decreto en el único emisor de moneda del país, el Banco de Barcelona también tuvo el privilegio de acuñar moneda por encargo del Banco de San Fernando, el antecesor del Banco de España. Años después, en 1920, el Banco de Barcelona, cuya antigua sede aún perdura en la Rambla de Santa Mónica, efectuó una de las más sonoras suspensiones de pagos de la historia de Cataluña.

La casa ha servido de almacén y de vivienda, y en tiempos recientes incluso se abrió en ella una sala de fiestas. Entre algunos vecinos había corrido la voz de que bajo las viejas piedras había restos de valor arqueológico, huesos y pasadizos que llevaban a la cercana iglesia de Santa Maria del Mar. El Ayuntamiento acaba de terminar un estudio arqueológico del edificio. Pero el director del Servicio de Arqueología Municipal, Ferran Puig, es tajante: "Puedo asegurar que no ha aparecido nada de eso".

La vieja casa, cercana a las mansiones de la calle de Montcada, da a cuatro calles. La entrada principal está en la calle de Flassaders, pero también linda con las de la Cirera, las Mosques y la Seca. La de las Mosques es la calle más estrecha de la ciudad. Extendiendo los brazos se pueden tocar sus dos paredes. Pero la calle está vallada y cerrada al público desde hace por lo menos 10 años, explica una vecina que vive en la calle de la Cirera.

No se sabe con seguridad cuándo se empezó a acuñar allí moneda, pero como mínimo hay que remontarse al siglo XIV. En su libro La Ribera de Barcelona, Antoni Ros Torner ha escrito: "Se supone que es un privilegio muy antiguo [la acuñación de moneda]", pues "en julio de 1441 el rey Alfonso V otorgó a un tal Leonardo de Sos el derecho a fabricar moneda". El tal Leonardo de Sos no era otro que el ujier del rey, según explica Víctor Balaguer en Barcelona, divulgación histórica. Balaguer asegura que en el año 1441 ya estaba en pie, y desde hacía mucho tiempo, el edificio donde se fabricaba moneda.

El escritor no descarta que en el año 1350 ya se estuviera acuñando allí moneda porque las autoridades desecharon construir una fábrica para este uso en la calle de Sant Just, detrás del Ayuntamiento. Los vecinos de la calle debían de tener influencia porque el argumento para no abrir la fábrica en Sant Just fue que en ella "habitaban muchos nobles que habrían de sufrir las molestias ocasionadas por la fábrica", narra Balaguer.

Otro autor, Alexandre Cirici, afirma en su libro Barcelona pam a pam que hasta el año 1836 allí se acuñaron monedas que llevaban la inscripción "Principado de Cataluña" y la efigie de la reina Isabel II. Torner explica que allí se acuñaban "florines, ducados, escudos, luises y treintenas", todas ellas monedas de oro, además de otras de plata.

El edificio estuvo cerrado durante los primeros años del siglo XVIII y en 1822 fue reabierta por decreto real. En 1837 empezó una nueva época bajo la dirección de la Diputación de Barcelona. La desaparición de la fábrica barcelonesa de moneda casi coincidió con el nacimiento de la peseta. En la documentación que se conserva en la Casa de l'Ardiaca consta que en la Seca se dejó de acuñar moneda en 1849. Pocos años después, en 1868, el entonces ministro de Hacienda, Laureà Figuerola, un catalán afincado en Madrid, creó la peseta y quedaron suprimidas las monedas, como el real y el doblón, que circulaban entonces.

La recuperación de la casa será costosa. En la documentación que se conserva en el Archivo Administrativo de Barcelona queda reflejado el trasiego de usos que la han castigado hasta dejarla en el lamentable estado actual. En los archivos consta que en el año 1902 era propiedad de la empresa Recasens y Valls, que solicitó permiso al Ayuntamiento para reformar y cubrir el patio. En la década de 1930 se destinó a viviendas y en 1978 se convirtió en una sala de fiestas, que el Ayuntamiento cuestionó, hasta que el negocio acabó echando el cierre en 1983. Fue el último uso de una casa hoy decrépita pero cargada de historia.

Extret de "Peligra la reforma de la Casa de la Moneda". El País, 13.10.20004. Article de Sebastián Tobarra.

Le goût de Barcelone

Peu importe l'image que l'on porte en soi de Barcelone, l'essentiel est de s'y lasser aller à ce qui est peut-être l'art de vivre suprême de la cité: la flânerie, à la découverte de l'inattendu, de l'imprévu, de l'incroyable. Barcelone, malgré son décor bien souvent surréel, n'est faite ni de fer ni de pierre, mais de Barcelonais.

Jean-Noël Mouret a Le goût de Barcelone. Ed. Mercure de France, 2002.

Jo hi sóc si tu vols ser-hi

Jo hi sóc només si tu vols ser-hi,
no tinc altra veritat,
ni enganys ni cap gran misteri,
si tu hi vas, també hi vaig.
No tinc país
sense tu,
tampoc tinc demà...
així doncs per sempre
mantinc el repte,
només si hi vas jo hi vaig.

Jo hi sóc si també vols ser-hi
tan sols per fer un camí junts,
pel goig de seguir petjades
que ens han dut molt lluny.
Pel plaer d'un demà que engresqui
perquè ens hi trobem a gust
refent l'art de viure
poder conviure
el somni d'un món més just.

Tens les mans, tens el cor,
tens les claus per obrir l'horitzó de llum.

De res no valen banderes
que no ens facin d'abrigall
pel fred de la llarga espera
del gran nom, llibertat.
Que sense tu
no ens serveix
cap senyera ardent,
ni símbols ni gestes<