3 de febrer

Divendres la Marta Peirano publicava un post força introspectiu a La Petite Claudine, divendres era 3 de febrer i justament La Flaneuse feia tres anys i jo em plantejava si era un bon moment per posar punt final al blog, però potser com diu l'Albert és la mateixa tonteria mantenir-lo obert que tancar-lo. No deixeu de llegir tot el que diu la Petite Claudine, jo me'n quedo uns fragments perquè mai saps quan tancaran un blog i et quedaràs sense aquelles frases que t'havien remogut un mica.

Porque con esa cara me ha recordado que hubo otra yo que no era tan limpia, tan moderna, tan profesional como ésta que ustedes conocen y que me gustaba mucho más. Porque me lo creo con todas las letras y me da igual que sea o que no sea porque para mí ya es, comparado con el 99% de lo que leo y de lo que escribo yo. Aunque ya casi no leo libros. ¿Lo he dicho ya? Ahora sólo leo cosas en la Red.

Hernán tiene razón, estamos podridos. Pero no es, perdona que te diga, por petulancia o por arrogancia sino por pura y simple cobardía. Y te lo dice una medio uruguaya. Porque ya no escribimos porque no podemos evitarlo sino por dinero, por miedo o por vanidad, y a veces por las tres juntas como es mi caso. Porque hace mucho que no leemos otra cosa que a nosotros mismos y a nuestros amigos, para comparar. Y a veces hasta publicamos cosas que no hemos leído y recomendamos películas que no hemos visto, como cuando me ganaba la vida escribiendo catálogos de nuevas tecnologías para la Fnac. Y nos vamos cubriendo los golpes antes de que lleguen con chistes para cuatro listos y cinismos de esos de estar de vuelta de todo como el que se rapa media cabeza y se tiñe de verde la otra mitad para poder decir que el mundo no le comprende y no que está muerto de miedo y no se atreve a dar la cara tal cual por si se la parten. En esas estamos. Pero ésto lo explicaba mucho mejor Tones en un post que, según él, iba de la muerte de la ironía y que no sé si me impresionó a mi sola. Diciembre de 2004. Aquí integridad ya no sé, pero memoria, la que quieran. (...)

A veces me canso de hacer este blog. Porque -¿lo he dicho ya?- ya no soy yo. Ya no leo libros. Ya no me acuerdo de la gente a la que conozco y que probablemente es parecida a mí; o quizá ya no se me acercan como hacían antes, espantados por esta petite que ya no soy yo y que no sé quién es. (...)

No sé qué estamos haciendo. Esta revolución nuestra de los blogs en la que puse una fe sin fisuras me tiene desconcertada y perdida. Igual soy yo, que me dejo distraer fácilmente por los enlaces. Será que los href no me dejan ver el bosque. Pero creo que no soy yo sola y estas navidades me he acordado de mi vida antes de la Red. Y me ha gustado.

Eso no significa que vaya a dejar la Red, ni mucho menos. Pero aquí hace falta que cambien las cosas. No se como ni cuándo, si para bien o para mal pero sé que estamos en crisis. Y sé que no soy la única. Y esto no lo digo porque lleve una semana con gripe escuchando Seventeen Seconds, las versiones de la Chan Marshall y leyendo números atrasados de Optic Nerve. Lo digo porque alguien tenía que decirlo. Qué coño.

Marta Peirano. zombie.blogspot.com a La Petite claudine. 3 de febrer 2006