El amor dura tres años (I)
En una fiesta, seducir consiste básicamente en reducir distancias. Hay que conseguir ganar terreno, centímetro a centímetro, sin que se note demasiado. Si ves a una chica que te gusta, hay que acercarse (a 2 metros). Si a esa distancia te sigue gustando, te pones a hablar con ella (a 1 metro). Si tus chorradas la hacen sonreír, la invitas a bailar o a tomar una copa (a 50 centímetros). Luego, te sientas a su lado (a 30 centímetros). Cuando sus ojos empiecen a brillar, deberás colocar cuidadosamente un mechón de pelo rebelde detrás de su oreja (a 15 centímetros). Si permite que le toques el pelo, háblale acercándote un poco más (a 8 centímetros). Si notas que su respiración se acelera, pega tus labios a los suyos (a 0 centímetros). Evidentemente, el objetivo de toda esta estrategia consiste en lograr una distancia negativa producida por la penetración de un cuerpo extraño en el interior de la persona en cuestión (aproximadamente 12 centímetros según la media nacional).
Frédéric Beigbeder. El amor dura tres años. ed. Anagrama.
josep
6 Julio 2003 a les 18:48
Si ja m’imaginava jo que l’amor estava basat en valors negatius….
Cesc
7 Julio 2003 a les 15:04
Jo crec que l’amor esta basat en valors positius i negatius. Que macos son aquests apropaments que et porten una situació de distancia 0. I les situacions en que els valors van oscil·lant entre 10 i 0 … aquest joc per mi te molta, pero que molta gràcia.
josep
8 Julio 2003 a les 10:17
Curiosa descripció la del Beigbeder (tot i que després de llegir “13,99 euros” no m’estranya) Però l’escrit em fa venir una pregunta, perquè les dones cada cop més actuen d’aquesta manera? Sempre he cregut que en una relació que no es basi exclusivament en els -12cm, el plaer és infinitament més gran que una en que tan sols es mesuri en centímetres … Com a bon ex-publicista sap vendre’s bé